REVISTA PUERTOS Y NAVIERAS - 19/01/2016
El presunto expolio de Sagep-Las Palmas.
La TME, Tarifa máxima empresarial.
Por Enrique Arraiz.
Decía Albert Einstein, “si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”.
Hace poco, tuve acceso a una documentación que habla precisamente de la TARIFA MÁXIMA EMPRESARIAL conocida como TME y de aplicación en el Puerto de Las Palmas.
De ésta documentación, es posible deducir el mal que afecta a la Sagep-Las Palmas, el lio de su la Autoridad Portuaria con el Presidente de Puertos del Estado; las denuncias cruzadas entre empresas socias de la Sagep y cómo no, el fiasco de MSC con el sindicato portuario ASEP.
Pero vayamos por partes; la TARIFA MÁXIMA EMPRESARIAL, TME que se aplica en el Puerto de La Luz y de Las Palmas no existe en otro puerto de España. Éste “impuesto revolucionario” fue implantado en octubre de 2003 durante el mandato de José Manuel Arnaiz como Presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. Su finalidad, sufragar el déficit de la sociedad de estiba y desestiba, hoy Sagep; que ascendía a 12,5 millones de euros en aquel entonces. Ésta tasa consiste en un recargo que se impuso a los empresarios que tiene su actividad en la provincia de Las Palmas, se aplica sobre sus importaciones/exportaciones a razón de 0,80 céntimos por cada tonelada que se mueve a través del Puerto.
Los empresarios canarios representados a través de varias asociaciones, presionaron a Arnaiz para que ésta tasa tuviese fecha de caducidad, 2003-2007, tiempo suficiente para armonizar los resultados de cuentas de la sociedad estatal, Sestiba. La implantación de la TME, NO solo afecta a la economía de los empresarios canarios, también ha provocado fuertes subidas en la cesta de la compra de los isleños que la sitúa entre las más caras de toda España.
La pregunta que les invadirá a todos es, ¿cómo puede una sociedad semi-estatal como Sestiba, llegar a acumular 12,5 millones de euros de déficit?.
Fui formador en Sestiba hasta enero de 1995; un ambicioso programa de reajustes de plantilla, redujo de 600 a 265 el número de estibadores, mediante bajas incentivadas y prejubilaciones. La idea era lograr la máxima polivalencia a través de la recualificación profesional, hablamos de 1991. Ya en 1995, la caída de la actividad portuaria y sobretodo la descarga de pescado en el puerto, era muy significativa solo mantenida por la incipiente actividad de Opcsa y su transbordo para MSC.
Pero a finales de los años 90, sobre unas expectativas poco fiables, la pesca pelágica; ingresaron en el censo de Sestiba un total de 335 nuevos estibadores cuya finalidad era responder a las necesidades de la flota holandesa que preveía realizar sus descargas en éste puerto, de la mano de La Luz Market. Otro fiasco en toda regla.
La caída de actividad y la sobredimensión de la plantilla, elevó los gastos de Sestiba. Llegó 2007 y no solo no disminuyó la deuda de la sociedad estatal sino que aumentó descontroladamente. Sería Sánchez-Simón quien prorrogaría la TME.
He leído el AUTO de la Audiencia Provincial de Las Palmas dictada sobre una querella contra el ex presidente de la Autoridad Portuaria y ex presidente de Sestiba, José Manuel Arnáiz, y contra el ex gerente de esta sociedad, José Olivares, por un presunto delito de falsedad documental.
El AUTO, pone de manifiesto no solo la mala gestión de Sestiba que le ha llevado a tener una deuda histórica sine die que a día de hoy se calcula en torno a los 24 millones de euros. Además, desvela la parsimonia de sus administradores desde los propios socios hasta la mismísima Autoridad Portuaria de Las Palmas.
El alcance de lo mal empleado, no solo afecta a los administradores, también puede afectar a la clase política canaria y cómo no, a Miguel Rodríguez como representante sindical en ambos consejos de administración.
Todo comenzó en 2006 con un préstamo que supuestamente hizo Sestiba a La Luz Market de sus recursos propios, recaudados de su actividad portuaria así como de los pagos efectuados por los empresarios canarios a través de la TME, unos 2,5 millones de euros anuales.
Según consta, Sestiba aportó financiación a La Luz Market que en 2006, alcanzaba la cifra de 1,5 millones de euros, montante que se habría utilizado para refinanciar la deuda de ésta, precisamente, con Sestiba.
Según la propia Intervención del Estado, las cuentas oficiales aprobadas por el Consejo de Administración de Sestiba, no corresponde con los registros contables de la empresa.
Es de justicia no implicar a la plantilla de estibadores portuarios en la mala gestión de su empresa, Sestiba así como su deuda histórica pero no dejo de reconocer que sus desorbitantes sueldos, distan mucho de asociarse a productividad y eficacia, máxime cuando he tenido acceso al plan de viabilidad y saneamiento así como al ejercicio y sus cuentas estructuradas de cierto año.
Basándome en las conclusiones de la intervención General del Estado que ha intervenido en las cuentas de Sestiba (Sagep), la deuda histórica no se debe a una irregularidad contable sino a una prseunta desviación de los fondos recaudados en presunto beneficio de algunos de los accionistas.
Ya en 2008, reprochó que las cuentas de la sociedad estatal, no estuvieran claras. Precisamente, Arnaiz y el que fuera gerente de Sestiba Olivares Roy, se encuentran encausados en un proceso penal por actuar supuestamente, de manera contraria a los intereses de la sociedad estatal.
Según el Perito-judicial de la Intervención General del Estado, por parte de Sestiba, no consta reclamación de cobro sobre dicha deuda a La Luz Market, sin que por el momento quede constancia de su recaudación, por parte de Sagep.
Lo cierto es que a lo largo de los años, ha habido una parsimonia por parte del Consejo de Administración de la propia Sestiba que no realizó las gestiones necesarias para garantizar el equilibrio financiero de la sociedad estatal, llevándola a su situación actual de presunta bancarrota.
Es justamente lo que denuncian los empresarios canarios, sin lugar a dudas, se han visto en la obligación de aumentar el coste final del producto, de lo contrario, no sería viable negocio alguno a través del puerto, repercutiendo directamente en la economía de los canarios, ya de por si maltrecha.
La falta de transparencia de la Autoridad Portuaria sobre la Sagep ha provocado la pérdida de competitividad de nuestro puerto. La peor parte se la lleva el empresariado canario que paga los platos rotos de una mala gestión política de los puertos canarios. Los empresarios han intentado sensibilizar a la clase política canaria, sobre la necesidad de eliminar dicha tasa, sin embargo, tropiezan con el clientelismo político, todo el mundo debe favores a todo el mundo y mejor no tocar un tema tan viceral como ese impuesto TME y la situación financiera de Sagep.
El tándem PSOE-CC (socialistas y nacionalistas canarios) y ahora PSOE-NC (socialistas y nueva canaria), impide la eliminación de éste impuesto que NO solventa el agujero financiero de Sagep.
Incluso José Llorca, Presidente de Puertos del Estado, que fuera consejero durante cinco años en la Autoridad Portuaria; ha defendido la continuidad de la “tasa” justificando su existencia hasta la liquidación total de la deuda.
Ya no se trata solo de mala gestión o el uso abusivo de los bienes de Sestiba, por parte de administradores y socios, como asevera la Intervención General del Estado; además existe un desvío de la recaudación de Sagep así como de las partidas provenientes de la TARIFA MÁXIMA EMPRESARIAL, con otro fin bien distinto. Ese dinero podría estar utilizándose para bonificar las tasas del transbordo de la que es beneficiaria MSC, esa es quizás, la causa por la cual el Presidente de la Autoridad Portuaria reduce con tanta alegría, las tasas a la naviera Italo-suiza.
Además, se especula con que parte de lo recaudado se utiliza para subvencionar la lucrativa industria de los cruceros con la sola finalidad de atraer el mayor número de cruceristas a éste puerto.
Por esa causa y desde 2007, los empresarios canarios y distintos sectores como CECAPYME, CONFEDERACIÓN CANARIA DE EMPRESARIOS (CCE); han intentado eliminar la TME y razón no les falta.
Esta cultura “portuaria” del despilfarro ha dañado profundamente una profesión que genera riqueza, la estiba. Cuando en mayo pasado Miguel Rodríguez y el propio Luis Ibarra escenificaron los acuerdos de “Camp Opcsa”, Javier Esquivel consciente de la que se avecina se deshacía de su accionariado vendiendo su participación a MSC. Como si de un adalid se tratara, en enero pasado Luis Ibarra maniobró con mucha habilidad obligando a la comunidad portuaria canaria en pie de guerra, a entenderse para dar una apariencia de unidad frente a MSC y a la opinión pública canaria.
Hoy, Miguel Rodríguez denuncia el “OpcsaGate” que sufre su colectivo de estibadores, mientras Luis Ibarra pretende vender unos resultados de cuentas alquimistas, bajando las tasas aún más para aumentar las bonificaciones, siempre a costa de los empresarios canarios que siguen pagando por una deuda “política” que MSC no quiere asumir. Los empresarios canarios representados en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, han procurado desde el 2011, recurrir éste impuesto tras la privatización y posterior conversión de la sociedad estatal de estiba y desestiba en Sagep, sin resultado por el momento.
No tenía sentido mantener una tasa, la TME cuando no se había alcanzado su objetivo de eliminar la deuda en 2007 y que por el contrario, no hacia otra cosa que aumentar desmesuradamente. Mucho sospecho que dicha tasa ha servido para costear actividades políticamente incorrectas.
Miguel Rodríguez ha podido influir sobre la exigencia de mantener ésta tasa unos 10 años más a cambio de su apoyo, especialmente a La Luz Market frente a Opcsa, socio mayoritario y enemigo declarado de Miguel Rodríguez. Esa puede ser la causa por la cual, MSC no hizo nunca público los acuerdos con Sagep y la Autoridad Portuaria de Las Palmas, un compromiso de esa envergadura obligaría a MSC a asumir una deuda derivada de la desastrosa gestión de una Sagep abocada a su desaparición en muy pocas fechas.
Es ahora cuando podemos entender el enfrentamiento habido entre Luis Ibarra y el residente de Puertos del Estado, José Llorca a raíz de su financiación pues el Presidente de Puertos del Estado, sabe bien lo que se cuece en los puertos canarios.
Podemos entender el enfrentamiento judicial entre socios de la Sagep y cómo no, las denuncias más que fundadas de los empresarios canarios contra un impuesto revolucionario tendente a mantener una empresa que no tiene encaje legal en un país en crisis, Sagep.
No dudo de la buena voluntad del presidente de la Asociación de Estibadores Portuarios (ASEP), Miguel Rodríguez, en preservar los puestos de trabajo de sus afiliados, quien rechazó en su día el posible despido de 100 estibadores como solución a la crisis que arrastra, ya que dijo costaría 2 millones de euros.
Además, los estibadores se mostraron dispuestos a rebajar los ingresos de un fondo común que se reparte cada mes entre todos, con lo que ya ahorrarían a la sociedad 3 millones de euros que, sumados a otras reducciones salariales aceptadas por la plantilla, permitirían aliviar en un montante global de 5.200.000 euros los gastos en personal este año, según Miguel Rodríguez.
Pero cuando leo el ejercicio de Sagep o el plan de viabilidad y saneamiento, desmonta todo lo que dice Miguel Rodríguez en su contra, con gastos reflejados en la cuenta de explotación como por ejemplo, cargos de “Telefonía móvil portuarios” 122.707 euros o permisos sindicales por una cuantía de 178.087 euros. ¿Dónde está la coherencia en tiempo de crisis?.
Ahora podemos entender por qué la privatización de los puertos españoles en busca de su mayor rentabilidad y eficacia, utiliza vías tan poco ortodoxas pues de otra manera no sería posible desmontar semejante trama financiera como es el caso de Las Palmas, muy arraigada a la cultura portuaria española.
Doy por sentado que MSC se hará con la totalidad de Opcsa con la vista pues en el Canal de Panamá pero no en las circunstancias actuales.
La cuestión es por qué se ha mantenido ésta situación durante años, se podían haber tomados medidas, impopulares para los propios estibadores pero tal y como se perfila el panorama actual, solo se les ha hecho un flaco favor dibujando un futuro incierto para éste colectivo.
OPINE O APORTE DE INMEDIATO EN NUESTRO NUMERO DE WHASTAPP 699 84 01 52.
SI TIENE INFORMACION CONFIDENCIAL SOBRE ESTE ASUNTO ENVIENOSLA AL CORREO ANONIMO investigacion@logisticaytransporte.es
SI LO QUE QUIERE ES APORTAR UNA OPINION O COMENTARIO SOBRE ESTA NOTICIA DE FORMA ANONIMA HAGALO EN EL FORMULARIO.
PERO SI DESEA QUE SE LE CONTESTE DIGALO EN EL TEXTO Y PONGA SUS DATOS DE EMAIL Y TELEFONO SI NO ES IMPOSIBLE CONTACTAR CON USTED. RECUERDE SI NO PONE SU EMAIL O DATOS COMO NOMBRE Y TELEFONO SU RESPUESTA ES ANONIMA. SI DESEA EL ANONIMATO NO SE IDENTIFIQUE. SI DESEA RESPUESTA ENTONCES PONGA SUS DATOS.
NO PONGA COMILLAS, NI CARACTERES EXTRAÑOS EN SU OPINION. NO LOS COGE EL GESTOR E INTERRUMPE LA OPINION, Y NO LLEGA ENTERA.