
El problema de las casas de la Moncloa, como llaman en Ceuta, o los chalets, en el propio argot de la AA.PP. Las mansiones de la Moraleja ceutí como la conocen otros le costó el cargo a un amigo personal de Ana Pastor, exdirector general de la Marina Mercante con ella y presidente del Puerto, escasos meses, hasta que se vió obligado a dimitir, Rafael Rodríguez Valero. Como será el tema. Donde ahora quieren meter a un histórico del PSOE, Salvador de la Encina.
La ciudad de Ceuta, o más bien su Gobierno, es una maraña de intereses simbióticos desde hace décadas. En este caso, todo esto se ha infiltrado en el puerto de Ceuta, en cuyas instituciones personas que han ido en las listas electorales con Juan ViVas, como César López Ansorena, el director del Puerto, hace y deshace.
Casualidad que estas personas, más José Torrado, más Gerardo Toral, el secretario del Consejo, y tres directivos más, sean los que ocupan enormes mansiones propiedad del puerto. Chalets que el partido MDYC descubrió que iban a ser objeto de un pelotazo inmobiliario que podría llegar a los 100 millones de euros. Comprando estos directivos las casas a un precio que parece rídiculo de 150.000 euros
Solo son nueve privilegiados, de los cuales tres o cuatro son jubilados que ahora Doncel los quiere convertir en simples trabajadores del puerto. Doncel ha tomado la iniciativa que era de Gerardo Toral, diplomático, y hábil negociador que había organizado la tasación.
Ahora se cuestiona la tasación que mando hacer Toral y quiere hacer una nueva.

Doncel, el pte. de la AA.PP. de Ceuta, esgrime un informe de la abogacía del Estado, su director es José Antonio Morillo, que quiere avalar esta tesis igualando a estos directivos del puerto con cualquier brigada del ejército que ocupa una casa de la institución en un barrio obrero.
Este no es el caso y es una versión sesgada. Salvador de la Encina, socialista de antiguo, abogado laboralista y defensor de estibadores, no puede convertirse en cómplice de esta patraña, sino ya de esta presunta prevaricación que ha ya denunciado el movimiento MDYC en los tribunales.
En los tribunales está la denuncia del Partido Ceutí MDYC porque a estos directivos, además de facilitarles, a cambio de no pagar prácticamente nada, esos chalets, les han facilitado: luz, agua, tasa de basuras y sobre todo amplias hacía reformas y reparaciones encubiertas las mismas en facturas menores. Reformas, mantenimiento y reparaciones que al parecer se hacian presuntamente en fraude según MDYC por que se fraccionaban los contratos para escapar a su control.
Cualquiera que haya estado invitado en ellas, se da cuenta que son casas estupendas para Ceuta, y que además, el solar, es un solar privilegiado que es objeto de una fuerte especulación para venderlo en bloque y hacer ahí edificios de viviendas y/o hoteles.
El caso es que no se trata de unos pobres trabajadores del puerto y como pretende ahora, Doncel y Morillo, el abogado del Estado de Puertos del Estado, igualarlos con trabajadores que tienen "un título de propiedad sobre su casa", es una falacia que mancha la decencia de la trayectoria de Salvador de la Encina.
Salvador de la Encina debería cuidarse del Deep State de Puertos del Estado, que lleva conociendo este caso años sin hacer nada, como lo prueba que ya se llevó al Consejo la demolición de los mismos chalets en el año 95 y que ahora le quiere pasar por bueno un informe que se alinea con las tesis de Doncel, pero sobre todo con las de directivos del puerto, a los que parece que tanto debe y que tanto tienen que callar unos y otros.
De La Encina y Ábalos se juegan quien manda en la OPPE.