REVISTA LOGÍSTICA TRANSPORTE Y ALMACENAJE - 15/11/2016
Editorial
Del Secretario de Estado florero al Ministro florero.
Un debate sobre el número dos del Ministerio de Fomento.
Este editorialista ha recibido una dura reprimenda por haber llamado a los Secretarios de Estado del Ministerio de Fomento, Secretarios de Estado floreros.
Viniendo la crítica de personas cercanas a las que se tiene afecto y cercanas a los Secretarios de Estado, tengo que pedir disculpas por no haber tenido propósito de ofensa. Rectifico, pero me ratifico.
Aunque ya se decía en el artículo que los Secretarios de Estado de Fomento pasado, el señor Catalá y Gómez Pomar, habían estado en un segundo plano por un hecho en el fondo positivo, que era la extraordinaria capacidad de trabajo de la Ministra de Fomento, Ana Pastor, su impulso político y la confianza que tiene el Presidente del Gobierno en ella, esto no ha sido entendido así. Y hay que admitir que algunas razones para ello se tienen.
El problema es el de una visión desde fuera de si lo que el Ministro De la Serna como los anteriores estaba buscando. Si estaba buscando un número dos para el tan amplio Ministerio de Fomento o un Secretario de Estado.
Aquí se origina el malentendido entre dos concepciones, quizá no ortodoxas de la política de ese ministerio.
Hay que preguntarse esto porque eso es lo que motivó que desde hace tiempo se vea la función de Secretario de Estado desde ese prisma, es decir, desde el punto de vista de ser el número dos del ministerio.
Hay que decir que esta visión puede estar equivocada, ya que su título es el de Secretario de Estado y en sentido estricto un Secretario de Estado puede, que para el Cuerpo de Funcionarios, sea alguien que esté siempre en segundo plano, no político, y que digamos resuelva lo que en sentido coloquial se dice que son los marrones del Ministerio.
Bajo esa concepción, los últimos Secretarios de Estado de Fomento lo han hecho excelentemente. En especial, el señor Gómez Pomar que ha tenido que emprender numerosos viajes, algunos de ellos secretos, para desentrañar cuestiones que un ministro no puede hacer. Recordemos su viaje a Guatemala donde tuvo conocimiento de por qué ese gobierno había puesto en busca y captura al señor Pérez Maura, que acababa de vender todas sus concesiones en España después de lograr unas ampliaciones de plazo concesionales. Delicadas gestiones que un Secretario de Estado hace a la perfección y que consta que el señor Gómez-Pomar ha hecho en múltiples ocasiones.
Pero lo que ocurre es que los ciudadanos, también en el caso de Catalá, veíamos al Secretario de Estado, quizá equivocadamente como el número dos de ese ministerio, porque ese es un ministerio tan amplio y tan grande que parece que eso deba de gobernarse por al menos dos ministros en ausencia de una súper ministra como la anterior.
Este error de concepción sobre si debe de ser número dos o Secretario de Estado trae una discusión relevante en cuanto a si eso debe de ser así o se debe de seguir con esta estructura.
Lo que ocurre es que se hace difícil visualizar la función de Secretario de Estado cuando acompaña a la ministra y no puede hacer ninguna aportación política, y es más, cuando en solitario inaugura, clausura o da conferencias en actos públicos y parece que no puede desarrollar el proyecto político de su ministerio, al menos en la fase discursiva.
Entonces se produce esa sensación que chirría de que al número dos de Fomento se le está sometiendo a una situación de florero, pero que no es tal si su ocupación no es otra que es la de Secretario de Estado, y solo esa.
Mirando a futuro, la cosa puede cambiar y verdaderamente activarse la Secretaría de Estado como el número dos del Ministerio de Fomento, ya que la situación del Ministro De la Serna no es la de Ana Pastor, ni lleva conociendo al señor Rajoy 40 años, ni tiene su experiencia en ministerios, y puede que ahora sí, el Secretario de Estado, no sabemos si a su pesar, se tenga que hacer cargo de multitud de temas para sacarlos adelante.
Ahí están temas espinosos y nuevos para De la Serna que puede que Gómez Pomar tenga que lidiar casi en solitario. Las radiales y su rescate. La reforma de la estiba con huelgas intermitentes, que ya tenemos en los puertos, y que pueden derivar en situaciones violentas. El otorgamiento de plazos concesionales con dudosas condiciones de autorización. El asedio al que se somete al ministerio por el Corredor Mediterráneo. La privatización de servicios de Renfe. El macrocontrato de trenes del AVE. La privatización o venta de Renfe Mercancías.
Como se ve un montón de asuntos que se agolpan en la agenda de Fomento, donde puede que ahora el señor Gómez Pomar, por su grado de autoridad, tenga que resolver casi en solitario. En este caso como Ministro bis.
Noticias relacionadas
La incógnita del equipo del ministro de Fomento.
La secretaría de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda seguirá funcionando dentro del Ministerio de Fomento.
OPINE O APORTE DE INMEDIATO EN NUESTRO NUMERO DE WHASTAPP 699 84 01 52.
SI TIENE INFORMACION CONFIDENCIAL SOBRE ESTE ASUNTO ENVIENOSLA AL CORREO ANONIMO investigacion@logisticaytransporte.es
SI LO QUE QUIERE ES APORTAR UNA OPINION O COMENTARIO SOBRE ESTA NOTICIA DE FORMA ANONIMA HAGALO EN EL FORMULARIO.
PERO SI DESEA QUE SE LE CONTESTE DIGALO EN EL TEXTO Y PONGA SUS DATOS DE EMAIL Y TELEFONO SI NO ES IMPOSIBLE CONTACTAR CON USTED. RECUERDE SI NO PONE SU EMAIL O DATOS COMO NOMBRE Y TELEFONO SU RESPUESTA ES ANONIMA. SI DESEA EL ANONIMATO NO SE IDENTIFIQUE. SI DESEA RESPUESTA ENTONCES PONGA SUS DATOS.
NO PONGA COMILLAS, NI CARACTERES EXTRAÑOS EN SU OPINION. NO LOS COGE EL GESTOR E INTERRUMPE LA OPINION, Y NO LLEGA ENTERA.