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Las
ventas de camiones están en máximos, desafiando
la finalización de grandes obras, la iniciación
de menos viviendas, a cosechas menores, y a las noticias
de todos los días. Agosto y septiembre son buenos
en ventas y ya se pronostica un buen 2008, los plazos
de entrega de camiones son de 6 a 8 meses.
Muchos se preguntan por qué sigue la economía
creciendo a tan buen ritmo.
La
explicación: La economía está absorbiendo
un boom de viviendas construidas puertos
y aeropuertos. Todavía el consumo de cemento no
ha bajado, hasta agosto había subido un 1%, aunque
en 2006 subió un 8%, y luego cayó.
Las viviendas a medida que se completan aumentan su impacto
en la economía. Cuando se están construyendo
básicamente necesitan de unos pocos materiales
esencialmente cemento y acero. Pero a medida que se van
terminando tiran fuertemente de cientos de industrias
auxiliares, pinturas, ventanas, pavimentos, revestimientos,
suministros eléctricos, vidrio, aluminio, aislantes,
impermeabilizantes, madera, etc. Estamos hablando del
impacto multiplicado de casi 800.000 viviendas.
Si esta acumulación del impacto y aceleración
de la demanda fuese poco, a medida que se entregan las
viviendas aparece otra fuerte demanda sobre la industria
del mueble, la madera, el ajuar doméstico, textil,
electrodomésticos, iluminación, equipamiento
audiovisual, etc.
Este gasto en equipamiento es bastante forzoso y, salvo
una crisis, es inevitable e inaplazable. Es un gasto en
un bien duradero que tiende a verse como una inversión
a largo plazo y donde se tiende a hacer un esfuerzo.
La economía ha seguido acelerándose por
la suma de todas estas demandas además de la sostenida
del consumo doméstico que a pesar de la estadística
se resiste a bajar, reforzado por el mantenimiento del
empleo, la conversión de mas de un millón
de contratos temporales a fijos, que supone una subida
salarial sicológica del 12,3% encubierta para
esos contratos, derivada de una posible indemnización,
además de las de los convenios que rondan el 3,5
%.
A esto hay que sumar la legalización de 700.000
inmigrantes que han pasado a cotizar, y ahora a tener
ingresos=desempleo, cuando no trabajan. Más consumo.
Si bien es verdad que el coste de la vida ha subido mucho
y recorta el poder adquisitivo, los márgenes de
muchos negocios se han disparado con el euro y provocan
un aumento de la inversión y la ampliación
de negocios lo que aumenta la inversión y el gasto.
Esta impresionante acumulación de actividad económica
es lo que llevó al ministro de Industria a decir
que la economía estaba recalentada a primeros de
año. Estaba ciertamente creciendo a un ritmo,
por encima del 4,5%, más cercano al de China
que al de la vieja Europa.
La pregunta es ¿Cuánta inercia tiene la
economía?
Pues mucha, aunque ciertamente la ventas inmobiliarias
se están reteniendo mucho, más fruto de
las noticias, la subida de tipos, los peros de los bancos
a la hora de dar préstamos que de una caída
del empleo.
Las empresas en general se han capitalizado estos años,
están saneadas salvo las grandes corporaciones
que se han endeudado en compras, y sobre todo al haber
ampliado sus márgenes tienen un colchón
que les hace confiar en manejar bien una ralentización.
Por tanto vemos que la economía tiene una inercia
a seguir creciendo muy importante, en función de
ese impacto de viviendas que se van entregando, un simple
cálculo de las que se vayan iniciando en 2007 podrá
determinar hasta cuando llega ese impulso, igual con la
obra pública.
Sólo una severa restricción en la iniciación
real de viviendas, ya que se promete reimpulsar la
obra pública, afectará a la economía.
Esto por lo que se ve no ocurrirá hasta entrado
el 2008.
Pero ya se pide ayudar a los que no puedan pagar sus hipotecas,
se pronostica que bajarán los tipos y día
día se prometen políticas sociales. La confianza
puede rebotar.
El país se ha enriquecido, tiene superávit
y poca deuda y el gobierno puede hacer maravillas con
ese margen, gastando en obras públicas y en políticas
sociales. Aceptémoslo, el estado tiene dinero,
puede que nos pase que disfrutemos durante años
como otras economías en el pasado mucho mas ricas
hasta que como a la francesa, alemana o en su día
a la inglesa no les salgan las cuentas. Pero no será
el próximo año.
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